INEA

Escuela Universitaria Ingeniería Técnica Agrícola (www.inea.uva.es)

 

El objetivo de la alimentación de los animales es determinar la combinación óptima de los ingredientes disponibles para formar una ración con determinadas características en función de la fisiología y del nivel productivo del animal. Así, en el caso de animales de producción es fundamental que la ración proporcione al animal todos los nutrientes que necesita para conseguir un máximo rendimiento productivo en cuanto a cantidad y calidad de los productos, su coste sea el más bajo posible y prevenga la aparición de trastornos digestivos o metabólicos.

Las necesidades nutritivas de los animales se cubren mediante la ración que ingieren; esto es, la ración es una combinación de ingredientes que aporta los nutrientes requeridos por el animal. Las raciones de los animales se elaboran mediante la combinación de tres tipos de ingredientes:

a) Las materias primas son productos de origen vegetal, animal ó mineral que a efectos didácticos se clasifican en tres grandes grupos: 

Concentrados: que a su vez pueden ser energéticos (cereales, mandioca, etc), proteicos (tortas oleaginosas, subproductos animales, etc), ó fibrosos (salvados, pulpas, forrajes deshidratados, etc).    

Las principales materias primas concentradas que se utilizan son las siguientes:  

Cereales (cebada seis carreras, maíz, trigo blando, avena)

Tortas de oleaginosas. Principalmente se emplea torta de soja, y menor medida de cola y girasol.

Harinas de subproductos animales. En la actualidad sólo están permitidas las de la industria de la pesca y las de origen animal en animales de compañía.

Harinas de subproductos vegetales como el gluten meal y gluten feed.

Subproductos lácteos. Leche desnatada, suero de leche para lactorremeplazantes y piensos de lechones.

Grasas. La mayoría de la grasa empleada en nutrición procede de subproductos animales (sebos de rumiantes o manteca de cerdo). La grasa de origen vegetal más empleada es la semilla de algodón.

Concentrados fibrosos. Salvado de trigo, pulpa de remolacha, cascarilla de soja y alfalfa deshidratada y pelletizada.

Otros subproductos como la melaza, mandioca, etc...  

Complementos minerales: que aportan macrominerales (carbonato cálcico, fosfato bicálcico, sal, etc).

Forrajes: que poseen un alto contenido en fibra (pastos, henos, ensilados, pajas, etc) y se utilizan en la alimentación de caballos y rumiantes.

b) Los ingredientes complementarios permiten ajustar el contenido de las raciones en nutrientes específicos; los ingredientes complementarios incluidos en las raciones de monogástricos son aminoácidos esenciales y correctores vitamínico-minerales.

c) Los aditivos son ingredientes que mejoran las condiciones de elaboración, de conservación y de aprovechamiento digestivo y metabólico de las raciones.

Las raciones de los monogástricos se suelen suministrar en forma de piensos compuestos que contienen materias primas concentradas, ingredientes complementarios y aditivos, aunque en algunos casos concretos (ponedoras, reproductoras porcino y monogástricos herbívoros) se incluyen cantidades más o menos importantes de concentrados fibrosos (salvado de trigo, alfalfa deshidratada, pulpa de remolacha). En el caso de rumiantes las raciones se suministran combinando una base de forrajes con piensos y/o materias primas concentradas.  

La mayoría de las presentaciones de las sustancias concentradas se hace en forma de pienso, ya que tienen unas indudables ventajas:

Ÿ Facilitan la labor del ganadero para alimentar a los animales, reduciendo las necesidades de mano de obra.

Ÿ Suelen contener una composición equilibrada de nutrientes.

Ÿ Impiden que el animal seleccione los ingredientes de la ración

Ÿ Suelen estar ajustados de precio (debido a la utilización de varios ingredientes y a la economía de escala).

 


Autor: Pedro Redondo Cardeña. Área de Zootecnia y Producción Animal. INEA. 2003.